Innovación

Arsys gestiona tres Centros de Datos en España y nodos Cloud en Estados Unidos, Inglaterra y Alemania con los últimos avances tecnológicos en seguridad física y lógica, climatización y suministro eléctrico para garantizar la máxima disponibilidad de tus servicios y la máxima eficiencia energética.

Entre estas infraestructuras, destaca el principal Centro de Datos de la compañía, inaugurado en 2009. Este Centro de Datos ocupa una superficie total de 6.000 m2, distribuida entre espacio para los servidores (salas técnicas), sistemas de disponibilidad (alimentación, climatización, conectividad, seguridad lógica, monitorización…) y logística (almacenaje, envío y recepción de mercancía…). Aproximadamente, unos 300 m2 se destinan a oficinas, ya que más 50 de personas del equipo técnico de Arsys tienen su centro de trabajo en estas instalaciones.

El suelo técnico disponible para servidores alcanza los 1.000 m2 en cuatro salas técnicas e independientes, de 250 m2 cada una, con una capacidad máxima de hasta 15.000 servidores.

Este diseño modular permite un crecimiento progresivo del suelo técnico destinado a servidores y sistemas de disponibilidad, adecuando la infraestructura a las necesidades de los clientes. Esta modularidad permite instalar los servidores con distintas configuraciones de seguridad y disponibilidad, adecuándose a los niveles que requiera cada cliente para su proyecto en Internet.

Desde el Centro de Alta Disponibilidad (CAD) del Centro de Datos, el equipo de Arsys monitoriza 24/7 el estado de los servidores, líneas de comunicaciones, servicios, etc., así como la activación de los protocolos necesarios en caso de incidentes de cualquier tipo: eléctrico, informático, excesos de tráfico, seguridad perimetral, sistemas de detección de intrusos...

Estas instalaciones resultan innovadoras en su construcción ya que se basan en el modelo "Invest As You Grow" (“invierte a medida que creces”), que permite ajustar y adaptar la infraestructura al crecimiento de la compañía. De este modo, se garantiza una inversión económica adecuada a la demanda de servicios de Internet, a la coyuntura económica y al ritmo de desarrollo de la Sociedad del Conocimiento.

Esta periodificación en el tiempo beneficia tanto a la inversión inicial en infraestructura tecnológica, como a los costes derivados del mantenimiento de los servicios (consumo eléctrico, servicios de climatización…).